Guía del voluntario en zonas de derrumbe
Querer ayudar con las manos es valioso — si se hace bien. Mal hecho, un voluntario espontáneo es una víctima más que rescatar.
Antes de ir: la regla que no se negocia
No vayas a un derrumbe sin estar registrado y asignado. Los organismos de socorro (Cruz Roja, Defensa Civil, Bomberos) coordinan quién entra, dónde y cuándo. Llegar por cuenta propia:
- estorba la maquinaria y los binomios caninos,
- puede provocar colapsos secundarios,
- y desvía rescatistas a cuidarte a ti.
Inscríbete en la seccional de tu ciudad de Cruz Roja Colombiana o Defensa Civil, o pregunta en el punto de mando unificado de la alcaldía qué se necesita. Muchas veces la respuesta es «manos en el centro de acopio», y eso también es rescate.
Si te asignan a terreno: qué llevar
- Botas con puntera o zapato cerrado grueso; NUNCA tenis de tela.
- Guantes de carnaza, casco (una gorra no sirve), tapabocas N95 (polvo de escombro), gafas.
- Ropa de manga larga que no te importe destruir; chaleco o distintivo del organismo que te asignó.
- Hidratación propia (2-3 L), snacks, protector solar, tus medicamentos.
- Documento de identidad, RH visible (escríbelo en el casco o brazo), contacto de emergencia.
- Pito. Celular cargado + power bank.
Cómo prepararte
- Duerme antes del turno. El rescate agotado comete errores.
- Come antes de ir; en la zona no habrá dónde.
- Avísale a alguien exactamente dónde estarás y con qué organismo.
- Prepárate mentalmente: vas a ver cosas duras. Está bien parar, está bien pedir apoyo psicológico después (las líneas de salud mental de las secretarías de salud son gratuitas).
Qué NO hacer
- No muevas escombros donde pueda haber personas sin instrucción del rescatista a cargo: un bloque mal movido mata.
- No tomes fotos de víctimas. Nunca.
- No lleves niños ni mascotas a la zona.
- No te autodespliegues en réplicas: espera instrucciones.
- Si escuchas «¡silencio!» en la zona, es porque buscan sonidos de vida bajo los escombros: quieto y callado.